Follow by Email

Translate

martes, 19 de febrero de 2013

La Leche de Mamá: una fórmula anticrisis.


Hoy, ahora, en plena cuesta de enero, en uno de los peores años de la historia de España, al menos en cuanto a economía se refiere; si, en este momento vamos a lanzar un mensaje de optimismo para todos esos hogares que están esperando la llegada de un nuevo miembro a la familia.
¿Cómo? ¿Se puede ser optimista? Nosotros lo tenemos claro: por supuesto que sí.
Desde muchos medios y organismos se están planteando diferentes formas de luchar contra la crisis que azota a Europa, y se habla a menudo en las tertulias y artículos de prensa de porqué no recurrir a los remedios de siempre, al ahorro de nuestras abuelas, a lo de toda la vida.
Desde nuestra perspectiva animamos a las familias a volver a cocinar alimentos frescos de temporada en vez de usar precocinados, a reutilizar las sobras como hacían nuestras madres y no desperdiciar absolutamente nada. ¿O acaso no son las croquetas de tu madre las mejores que has comido nunca?
Y ¿por qué no volver a la lactancia materna, no sólo desde el punto de vista saludable, sino también como método de ahorro anticrisis? ¿Por qué no recurrir a la “Leche de Mamá”?

Nosotros nos hemos preguntado si realmente las madres que esperan un bebé alguna vez han hecho números, y han calculado cuánto dinero se gastarían en caso de elegir para sus hijos la lactancia con fórmulas artificiales.
Pues bien, nosotros sí lo hemos hecho. Mediante una tabla de número de tomas diarias, y cantidades en cada toma, podemos conocer de manera estimada el volumen de leche que ingiere de media un bebé sano a lo largo de su primer año de vida, y basándonos en los precios de mercado de las fórmulas que se venden más y que más recomendamos en las visitas al pediatra, nos sale un gasto mínimo de MIL EUROS entre fórmula, biberones y tetinas, esterilizadores y accesorios (más de 770€ de estos mil corresponden exclusivamente a la leche de fórmula).

EDAD del BEBÉ
Nº de BIBERONES al día
Cantidad leche por toma (ml)
2 días
6-7
10-20
3 días
6-7
30-40
4-5 días
6-7
50
6 días
6-7
60
7 días
6-7
60-70
8 días
6-7
70
9-15 días
6-7
80-90
16-30 días
6-7
110-120
2 meses
6
120-150
3 meses
5-6
150-180
4 meses
4
180-210
5 meses
4
>210
>6 meses
2-3
>250
Tabla de cantidad de ingesta media de leche en un bebé sano hasta el año de vida.

No olvidemos que la mortalidad infantil es mayor en niños no amamantados que en niños que se alimentan de leche materna, concretamente puede llegar a ser 14.2 veces mayor el riesgo relativo de fallecimiento por diarrea, y de 3.6 veces mayor el de fallecimiento por infección. Ni pasemos por alto que ciertas patologías son mucho más frecuentes en estos bebés que se alimentan de fórmula artificial, es decir, que no toman leche de sus madres. Entre las más frecuentes: 6.1 veces más riesgo de padecer diarrea aguda, 3.29 veces más riesgo de sufrir infecciones del tracto respiratorio, 16.7 veces más riesgo de padecer neumonía, 1.61 veces más riesgo de sufrir infecciones de oído recurrentes, 1.25 veces más riesgo de tener asma, y 1.3 veces más riesgo de sufrir atopia. También existe más riesgo de muerte súbita, diabetes insulinodependiente, celiaquía, esclerosis múltiple, y obesidad entre otras.
Además las madres lactantes sufren menos estrés, ansiedad, fatiga, menos depresión, tienen menor incidencia de cáncer de mama y ovario, y menor riesgo de osteoporosis en comparación con las no lactantes, luego también enferman menos durante los 6 primeros meses de vida del bebé.
Por lo tanto, si a este importe calculado de 1000€ durante el primer año de vida del bebé, le sumamos los gastos indirectos que se derivan de una mayor prevalencia de enfermedades en el niño no amamantado y en la madre no lactante, el gasto aumenta, sin contar además los días de trabajo que pierden los padres para acudir al médico y/o pediatra cada vez que aparece alguna de estas patologías, aumentando el absentismo laboral y todo lo que esto conlleva.

Y ¿qué pasaría si además el bebé necesitara alguna fórmula especial? Sólo apuntaremos un dato como ejemplo: en caso de precisar una fórmula preparada para niños con alergia a la proteína de leche de vaca, el gasto se multiplica por cuatro (hablaríamos de entre 3500 y 4000€ el primer año de vida del bebé sólo en fórmula hidrolizada), y si tienes gemelos ¡multiplícalo por dos!
Podría parecer que esto no nos va a pasar a nosotros, “¿por qué me va a tocar a mí?” podríamos pensar. Pero la alergia a la proteína de leche de vaca se da en España entre un 2 y un 7,5% de la población, y sigue en aumento año tras año.

No podemos evitar que suban los impuestos, que se congelen los sueldos, que aumente el paro, pero sí podemos evitar que nuestro bebé enferme, podemos hacerle más sano, más fuerte, y más inteligente. Y todo eso además nos ahorraría muchísimo dinero.

Propongamos a las futuras madres esta magnífica fórmula anticrisis. Y como decimos siempre a nuestras mamás, recordad los tres pilares básicos de la lactancia materna: todas las madres tienen leche, todas las leches maternas son buenas, y la leche de mamá nunca se acaba. 

De "El Día de Cuenca", Guía de Salud (30 de enero de 2013).

miércoles, 16 de marzo de 2011

Renacimiento

Hola a tod@s!

Antes de nada quiero disculparme por haber estado ausente del Blog durante el último año. Cambio de tipo de trabajo, inicio de mi tesis..., en definitiva, menos tiempo libre.

Esta minientrada es un simple recordatorio de que no me he ido, sigo aquí, con nuevos proyectos e ideas para asistir en la lactancia materna a todo aquel que lo necesite.

Durante estos meses he impulsado mi tesis doctoral, cuyo tema central es la lactancia materna, y me siento muy motivada y emocionada con la perspectiva de poder crear algo propio, que ayude a las mamás que quieren dar el pecho a sus bebés, sin presionarlas ni forzarlas en absoluto.

El pecho es lo normal para la crianza del ser humano. Pero lo hemos olvidado tras muchos años de creencias erróneas e influencias de marketing. Y creo que podemos conseguir entre todos que en poco tiempo, la idea que la sociedad tiene del amamantamiento cambie de forma radical. Ya está cambiando, y seguirá haciéndolo cada día un poco más.

Os animo a que me contéis cosillas en el blog. Muchas de vosotras me seguís consultando en privado, y me parece bien, pero se pierde el enriquecimiento colectivo que se produce al aprender unos de otros.

Si no tenéis ninguna consulta, podéis escribirme y proponerme temas de interés. Estoy abierta a cualquier propuesta.

Y también os agradecería opiniones acerca de cómo os hubiera gustado u os gustaría que os asistieran en la lactancia, y si pagaríais por un servicio privado que os hubiera hecho u os hiciera un seguimiento durante esos meses.

Besos a tod@s desde este renacimento!!!

viernes, 12 de marzo de 2010

La incorporación al trabajo: ¿el fin de la lactancia?

Hola a todas, lo primero que quiero deciros es que siento este periodo sin aportaciones y/o comentarios, ya que hace casi dos meses que no aparece nada nuevo en este blog.

En Enero tuve problemas para cargar los comentarios que algunas me hicisteis, aunque finalmente conseguí que aparecieran en el blog. Pero cuando me puse a contestaros, no sé porqué el ordenador fallaba, así que intenté hacerlo por mail, aunque fuera de forma individual. No sé si os llegaron las respuestas. Desde aquí os animo a que volváis a intentarlo, si aún queréis hacerlo.
Siempre estoy encantada de ayudaros, pero esta vez me ganó la mano la ofimática.

Hoy quería que hiciéramos juntas una reflexión acerca de los motivos por los que dejamos de dar de mamar a nuestros hijos.
En la consulta me encuentro la mayoría de las veces con la frase: "claro, es que ya empiezo a trabajar, así que le tengo que quitar la teta...".
Otras veces, también a menudo, es la frase "es que ya no tengo leche y se queda con hambre" la que me dicen las mamás.

Yo pienso que NO hay que ser radical en nada en la vida. Que todo tiene explicación, y que cada cual tiene sus motivos para tomar sus decisiones en cada momento, siempre compresibles si nos paramos a analizar estos motivos.

Pero desde este blog, lo que yo quiero conseguir, es que nadie tome decisiones de las que se pueda arrepentir, por no haber tenido toda la información necesaria en el momento de tomarla.
Es decir, que las mamás que decidan no dar más la teta a sus bebés, tomen esta decisión con toda la información en la mano, y porque así lo quieren, no porque nadie externo se lo sugiera, y aquí incluyo pediatras y otro personal sanitario, que a veces hacen el funesto comentario "¿Y todavía le das de mamar? ¡Pero si ya tiene dientes!".

Pues si, en efecto, muchos niños tienen dientes y maman, algunos niños incluso nacen con dientes, y maman, y algunos no tienen dientes hasta los 18 meses... y qué, ¿¿sólo les vamos a dar pecho porque no tienen dientes??

El dar de mamar, no tiene nada que ver con los dientes, no tiene nada que ver con la edad, sólo tiene que ver con el bebé y su madre. Es una relación de dos, en la que si ambos son felices, la lactancia no sólo puede llegar a los 2 años de vida del niño, como recomienda la OMS actualmente, sino continuar más allá.

Obviamente, existen algunas consideraciones a tener en cuenta. La primera, que a los 6 meses de vida del lactante, como muy tarde, debemos empezar a introducir alimentación complementaria, ya que la leche no cubre a partir de esa edad las necesidades del bebé. Pero ni la materna ni la artificial. El bebé deberá empezar a tomar fruta, verdura, carne, cereales... de forma que a los 15 meses aproximadamente, la dieta será saludable y variada. Pero dentro de esa dieta, de la leche que le demos (que debe ser mínimo 500cc al día), cuanto más de ella sea materna mucho mejor.

Todos sabemos que hay bebés, que pierden el interés por el pecho, y esto pasa en ciertos momentos madurativos del niño, como parte normal de su desarrollo. Si somos pacientes, y no dejamos de ofrecerlo, el bebé retomará sus tetadas sin problemas. Si el bebé aún así rehusa el pecho, paulatinamente la lactancia desaparecerá, pero no pasa nada. Le hemos ofrecido todo el pecho que ha querido, y ya no quiere más, vale. ¿Pero estáis seguras de que no quiere el pecho, o es que prefiere el biberón?.
Porque no conozco bebés que sólo tomen pecho, sin biberones, además de tomar sólidos con cuchara o en trozos, y que hayan rehusado el pecho. Ahí dejo esta reflexión, si nunca le hubieramos dado biberón a nuestros hijos, ¿habrían rechazado la teta?. ¡A cualquier edad!. Contadme vuestras experiencias.

Por otro lado debemos tener en cuenta lo que ya os he dicho anteriormente, TODAS las madres tienen leche, TODAS las leches maternas son buenas, y la TETA cuanto más leche sacas más tiene, y NUNCA se acaba.

Para que esto se cumpla, sólo hace falta paciencia, pero a veces tener paciencia es muy duro, y agotador, os lo digo como madre lactante que trabaja, con lo que os entiendo perfectamente. Si no le ofrecemos la teta al bebé, si no mama, la producción de leche baja hasta desaparecer. Y no hay nada más cierto. Pero tras unos días malos, también podemos recuperarla, ofreciendo más el pecho de nuevo.

Otra consideración importante, es el trabajo fuera de casa. No todos los trabajos permiten a la madre la extracción de leche materna en el descanso, y ya no hablemos de la conservación de ésta. Pero el inicio del trabajo, no tiene porqué ser el fin de la lactancia. Sino el inicio de otro tipo de dieta, con lactancia incluida.

Yo os animo a que deis el pecho a vuestros bebés en cuanto lleguéis a casa, y antes de iros, y todas las veces que podáis mientras estáis con ellos. Esto no tiene porqué interferir con el resto de su dieta, y los dos seréis mucho más felices, prolongando indefinidamente esa relación tan especial entre madre e hijo, que se disfruta cuando el bebé se alimenta de tí. Es un momento muy especial, y un legado que dejar a nuestros hijos, desde el punto de vista de la salud, y del vínculo emocional con vosotras.

No os agobiéis con lo que os digo, soy la primera que trabaja muchas horas fuera de casa, y que entiendo que la lactancia prolongada en nuestra sociedad es muy complicada. Pero quiero animaros a que lo intentéis. Yo lo estoy haciendo con mi 2º hijo, y os puedo asegurar que los dos somos muy felices.

Mi bebé tiene casi 14 meses, toma teta 3 ó 4 veces al día, según las horas que trabaje, o las ganas que él tenga, también toma verduras y fruta, carne y pescado, en purés y en trozos, papillas de cereales que ya le hago con leche de continuación (antes con materna), y no creo que haya nada más bonito para mí que esta situación que he conseguido con paciencia y mucha falta de sueño. No obligo a nadie, no puedo hacerlo, sólo os animo a que lo intentéis.

Contadnos cosas, decidnos vuestras experiencias. Lo mejor de este blog es poder aprender unas de otras.

jueves, 7 de enero de 2010

Las Grietas: un enemigo a batir

En una de las primeras entradas que escribí en este blog, os expliqué cómo hacer para que el bebé agarre el pecho de forma correcta e indolora, pero creo que debo hacer hincapié en este asunto, ya que cuando el bebé agarra el pecho de forma incorrecta, aparece ese gran enemigo de la lactancia que son Las Grietas.

En contra de lo que mucha gente piensa, las grietas no son algo normal, que le pase a todo el mundo, y no son algo con lo que la mamá deba aguantar hasta que no pueda más. Las grietas son el fruto de una postura incorrecta durante la tetada, y deben cerrarse al corregir ésta sin mayor problema.

Por desgracia, he encontrado recientemente una mamá que al llegar a mi, a los 15 días de vida de su hija, tenía los pezones casi colgando, abiertos totalmente, y por supuesto, sufría unos dolores importantísimos durante las tetadas. Era tal el daño, que incluso corrigiendo la postura en la consulta, las grietas han mejorado, pero no se han cerrado aún del todo, semanas más tarde.

Esta mamá que es una superheroína, ya que ha persisitido en la intención de dar de mamar a su pequeña pese a todo, ha sufrido un calvario, a mi modo de ver innecesario, si alguien le hubiera explicado al nacer su hija, cómo ponerse el bebé al pecho.
Así que voy a intentar que todas aprendamos de ella, y ojalá llegue el día en el que esto no suceda nunca más.

Lo primero es el cuidado de los pezones. ¿Debemos hacer algo especial con nuestros pezones los últimos meses de embarazo?. No es necesario. Debemos procurar tener una higiene adecuada, al igual que en el resto del cuerpo, y mantenerlos bien hidratados. Algunas matronas recomiendan el aceite de oliva, o de rosa mosqueta, y van bien, pero no es necesario mientras que estén cuidados e hidratados.

Sin embargo, una vez ha nacido el bebé y se inicia la lactancia, debemos tener en cuenta un par de cosas.
La areola y el pezón, no necesitan ser lavados con jabón antes y después de cada tetada, ni precisan pomadas para estar sanos. La piel de esta zona, tras estudios comprobados, ha resultado ser la región de la piel del ser humano, con menos gérmenes en superficie, debido a la secrección por las glándulas presentes en ella, de una sustancia antiséptica. Con lo cual, al lavarlos constantemente, estamos quitando esta capa protectora, y por lo tanto aumentando el riesgo de infecciones y heridas.
Por otro lado, los discos protectores que se comercializan para evitar que la ropa de la mamá se manche de leche, sólo se deben usar durante los periodos de tiempo que estéis en público. En casa, intentad mantener los pechos al aire, o sólo con el sujetador de algodón y la ropa que llevéis. Si mantenéis los pezones cubiertos y humedecidos, se maceran y aumenta el riesgo de grietas y heridas.

En cuanto a las pomadas, las de lanolina resultan prácticas para muchas mamás, que sienten algo menos de dolor con ellas, y tienen la ventaja de que no deben retirarse antes de dar de mamar, pero no son necesarias. Lo único que debéis hacer es al acabar la tetada apretar levemente la areola para que salga un par de gotas de leche y untarlas por el pezón dejandolas secar al aire unos segundos, y después cubrir los pechos con vuestra ropa como os he dicho, sin discos ni compresas.
La leche materna es antiséptica y antiinflamatoria, y hará cicatrizar cualquier pequeña herida que se haya producido en la tetada.

Lo segundo es mantener un agarre adecuado durante toda la tetada, para que sea indolora, metiendo toda la teta que le quepa al bebé en la boca. Si el bebé mama del pezón, no está mamando bien, debe mamar de la mama.
Es decir, que si tienes pezones planos o invertidos, NO TE PREOCUPES: puedes dar de mamar sin problemas, una vez que alguien te explique cómo.
Citando de nuevo al Dr. Luis Ruiz, "el pezón es como el dinero, si lo tienes mejor, pero se puede vivir sin él".

Realmente el pezón lo usa la naturaleza como faro de guía para el bebé, como señal que indica de dónde sale la leche, algo así como una señal luminosa que le dice: "¡¡eh, pequeño, la leche sale por aquí!!". Pero vosotras podéis estimular vuestros pezones antes de la tetada para que estos sobresalgan en erección y el bebé agarre mejor, o incluso poner al bebé al pecho tras darle con el dedito alrededor de la boca para provocar la apertura de la misma, e introducir así toda la mama que le quepa, como un sandwich. Si vuestros pezones sobresalen por si sólos, en vez de darle con el dedito, podéis rozar la comisura de la boca con el pezón para conseguir activar el reflejo que hace que el bebé abra bien la boca, y así introducir la mama todo lo que podáis en la boca del bebé.
No tengáis miedo de que el bebé toque con la nariz en la mama, esa es la postura normal, y el bebé respirará sin problemas por los lados de la nariz. Intentad evitar poner vuestro dedo encima de la areola para que "respire" el bebé, ya que presionáis los canalículos y podéis provocar un estancamiento de la leche y una mastitis secundaria.

Una vez que el bebé mama con agarre correcto, veréis que no habrá dolor tras los primeros segundos de eyección, los mofletes del bebé aparecerán inflados, y sólo oiréis ruidos de deglución. Si los mofletes del bebé se hunden hacia dentro y/u ois ruidos de aspiración de aire, el bebé está mal agarrado. Soltadlo metiendo vuestro dedo meñique por la comisura de la boca del bebé para soltar el vacío, y ponedlo de nuevo.

Recordad siempre, que LA TETADA ES INDOLORA, o debe serlo, y si no es así es que algo no va bien, y debéis pedir ayuda. ¿A quién?. Pues a la persona que tengáis más cerca que haya dado de mamar largo tiempo de forma satisfactoria. Puede ser vuestra madre, una hermana, vuestro médico de cabecera, vuestra matrona... Pero lo importante es corregir esa postura, para que las grietas se cierren y la lactancia prospere.
En algunas ocasiones, podemos ayudarnos de pezoneras (incompletas mejor) hasta el cierre de las grietas, pero su uso conlleva algunos riesgos para la lactancia duradera, de los que hablaremos próximamente. También podemos usar el sacaleches en el pecho que tenga grietas, o en el que tenga más, hasta su curación, y mientras alimentar al niño con el otro pecho (ver "Porqué tenemos dos pechos").
En resumen, recordad: LAS GRIETAS no deben aparecer, si la postura al mamar es correcta, LA TETADA debe ser INDOLORA, y si no es así, consultadme a mí o a una persona cercana formada en lactancia materna.
Y como siempre, no perdáis de vista el objetivo común de todas las mamás de este blog, que nuestros hijos estén siempre alimentados con el mejor alimento que existe: La Leche de Mamá.

martes, 22 de diciembre de 2009

"Cosas Varias"

Llevo unas semanas sin escribir nada en el blog, y he de deciros que lo siento, pero quería y debía disfrutar de unos días de vacaciones con mi familia.

Durante estas semanas, he seguido contestando los comentarios que me hacéis tanto en el blog, como vía mail. A este respecto quiero agradeceros vuestra colaboración imprescindible en este proyecto, pero también comentaros que siempre que podáis me hagáis las consultas en el blog, ya que si no se pierde esa información para el resto de las mamás.

Y en fin, como no he podido contestar a la mamá de Claudia por problemas técnicos, tras sus dos últimos comentarios, voy a hacer una entrada con cosas varias que han ido surgiendo estos días, para hablar después de Las Grietas, en una próxima entrada estas Fiestas Navideñas, en honor a todas las mamás que seguís con la lactancia pese a este enemigo doloroso y terrible, y en especial en honor a la mamá de Elena, a la que mando un beso enorme.

Vamos con la mamá de Claudia, que me preguntaba cómo podía hacer para que la niña cogiera el chupete.
Os comenté hace un tiempo en "El Chupete y la Teta", que ambos no tenían porqué ser enemigos ni incompatibles, pero que tuviérais precaución, y sobretodo no lo usárais en las primeras semanas, ya que podría interferir en el correcto desarrollo de la lactancia por varios motivos (ver "El Chupete y la Teta"). A esta mamá le han aconsejado ahora que la niña coja el chupete porque si no puede que no quiera comer de biberón más adelante.

Sinceramente, yo no entiendo muy bien esta premisa. He conocido multitud de bebés, que no quieren el chupete, y toman el biberón sin ningún problema, pero incluso si esto fuera cierto... ¿¿cómo se supone que vas a mantener un chupete en la boca del bebé si no lo quiere??. Está claro, que el bebé que no quiere chupete, no lo quiere, y lo único "malo" es que sus papás tendrán que aprender a calmarlo de otras maneras. No hay más historia.
Asi que a este respecto, mamá de Claudia, yo estaría tranquila. Aunque he conocido algún caso de rebeldía extrema, normalmente los bebés al tener hambre y no estar la mamá, toman el biberón aunque cueste un poco al principio, y sobretodo a la edad que tiene tu bebé, no creo que tengas mayor problema. Si lo tienes dímelo.

En cuanto al tema de la depilación laser, no me consta en el momento actual contraindicación para la misma, mientras que no tomes ningún fármaco para someterte a ésta. Si queréis consultar la seguridad del uso de fármacos en la lactancia no olvidéis el enlace www.e-lactancia.org donde podéis consultar en tiempo real cualquier duda a este respecto.

En cuanto a algunas dudas con la extracción de la leche, deciros que sí podéis almacenar la leche de ambos pechos en la misma bolsa, sólo se recomienda actualmente no mezclar tetadas. Una tetada es la producción de leche en un momento determinado por ambos pechos, y que el niño toma de una vez, por lo que no hay problema en guardar junta la leche de los dos pechos. Y el hecho de meter la leche en un tupper en el congelador, ayuda más que nada a que no varíe la temperatura de congelación cuando usáis el congelador para coger otros alimentos, pero obviamente, cuando tengáis que meter más leche tendréis que abrir el tupper.

Y por último, con respecto a la cantidad de leche que ingerirá Claudia a los 5 meses, puede ser muy variable. Pero mamá, no te agobies, si ya pasa de los 5 meses, puedes llevarle un puré de verduras a la guardería y que luego le den el biberón con 75 ó 100 cc. de tu leche de "postre", y estará perfectamente alimentada.

Os recomiendo a todas las mamás el manual para la alimentación complementaria que podéis encontrar en la página del Comité de Lactancia Materna de la AEP (Asociación Española de Pediatría), en el link documentos de interés de la web www.aepap.org.

Pronto hablaremos de Las Grietas. Y seguid cuidando de vuestros maravillosos bebés, tan bien como hasta ahora.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

El sacaleches: un amigo inseparable.

Desde los comienzos de este blog, me habéis preguntado por el uso del sacaleches. Ese artefacto aparatoso, cuyo uso al principio es complicado para muchas mamás, y que incluso da un poco de miedo, pero que para las madres que siguen una lactancia duradera y trabajan, se convierte muy pronto en su mejor amigo.

Para empezar me gustaría que supiérais que la técnica de extracción de la leche materna, se lleva a cabo de forma manual desde hace siglos.
Todavía en la consulta encuentro madres, sobretodo procedentes de países del este de europa, que manejan esta técnica a la perfección, y les es obviamente más económica que el sacaleches como tal, si bien al usar las manos para la extracción, corremos el riesgo de contaminar la leche antes de almacenarla.

Pero está bien conocer las bases de esta técnica, para momentos de urgencia, en los que no disponemos de sacaleches a mano, el bebé no está con nosotros, y tenemos intenso dolor por el acúmulo de leche. En estos momentos, os recomiendo que intentéis vaciar algo los pechos y desechéis la leche que salga (si no disponéis de medidas higiénicas adecuadas). Para esto deberéis estimular el pezón con movimientos rotatorios, como si girarais el botón de una radio, en ambas direcciones, y acto seguido tironead de él. Vais alternando estos movimientos, en ambiente relajado, hasta notar la eyección de la leche, y después debéis ayudar a la eyección con movimientos de masaje hacia el exterior. De esta manera aliviaréis el dolor en gran medida, hasta que os encontréis con el bebé, o dispongáis de un sacaleches para la extracción completa.

Pasando al uso del sacaleches, deciros que existen manuales y eléctricos, y que cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes.
Muchas mamás prefieren el eléctrico, ya que es más rápido al principio, pero puede suceder que no consiga vaciaros el pecho del todo, o que os produzca dolor en el pezón si sois sensibles a este respecto.
El manual, al inicio es algo más complicado de usar, pero al coger un poco de práctica, consigue vaciar la mama mejor, vosotras controláis la presión con lo que el dolor es mínimo (no más que el que produce el bebé al inicio), y nunca se le acaban las pilas ni necesita enchufe.

Tanto el manual como el eléctrico, son más eficientes si van conectados al recipiente definitivo, es decir, que la leche extraída del pecho va cayendo en un recipiente que luego servirá para almacenaje, y después como biberón. De esta manera se minimiza la manipulación y posible contaminación de la leche.

Para la conservación de la leche materna, los tiempos son variables, pero se suele aconsejar un máximo de 1-2 horas a temperatura ambiente (si no hace mucho calor), unas 24-36 horas en la nevera (al fondo, nunca en la puerta), o si no, podéis congelarla. Según el congelador que tengáis en casa, durará entre 3 y 6 meses, pero para uno de cajones tipo cofre puede durar hasta 6 meses. Os aconsejo que metáis los recipientes SIEMPRE CON LA FECHA y dentro de otro recipiente a parte, por ejemplo, podéis meter los botes o bolsas de leche en un tupper-ware cerrado y éste en un cajón del congelador. Así si abrís el cajón, no variará apenas la temperatura en el tupper.

NUNCA debéis mezclar tetadas. Es decir, si os sacáis leche un día y sólo conseguís 20cc, los congeláis así. Más tarde los podéis usar para hacer una papilla de cereal sin gluten al iniciar la alimentación complementaria, o si ya está con cereales podéis batir la fruta con estos "culines" de leche, y les gustará más. Si al descongelar, necesitáis varias bolsas para una toma completa, las juntáis en el momento de dársela, una vez caliente. Y recordad, la leche materna no se puede calentar en el microondas, sino al baño maría o en calientabiberones. De esta manera no se pierden las inmunoglobulinas de la leche (las "defensas").
Una vez descongelada la leche y caliente, lo que el bebé no se tome hay que desecharlo.

Y para el transporte, existen en el marcado múltiples bolsas isotérmicas, de forma que podéis sacaros la leche en el lugar de trabajo, mientras hacéis un descanso de 10 minutos, guardarla en la nevera, y transportarla a casa de forma segura. Una vez en casa ya la podéis congelar.
Un apunte: probad la leche siempre antes de dársela al bebé. Aún con todas las medidas de seguridad, podría agriarse. O si el bebé la rechaza, no insistáis. Deberéis desecharla.

En cuanto al momento ideal para la extracción, depende exclusivamente de vosotras.

Podéis sacaros leche cuando queráis, entre tetadas, o si el bebé por ejemplo, sólo toma un pecho pues os sacáis el otro. En este caso, la siguiente toma del bebé la iniciais poniéndole al pecho en el que usasteis el sacaleches (ya que nunca vacía tanto un sacaleches como el bebé).
No os preocupéis si os sacáis la leche, y a los pocos minutos el bebé os pide mamar. Le ponéis al pecho y punto. Puede que al principio se enfade un poco, porque el remanente de producción lenta se lo ha llevado el sacaleches (ver la entrada "Por qué tenemos dos pechos"), pero la leche se produce en el momento, durante la tetada, y enseguida el bebé se calmará y succionará con normalidad. Tened paciencia, e intentad relajaros siempre que el bebé se ponga nervioso en el pecho.
De todas formas, es mejor intentar no sacar la leche cuando falte poco (o así lo creáis) para la siguiente toma del bebé.

Antes de terminar, advertiros de un peligro. Hay mamás que no quieren dar el pecho en público por pudor, y que a su vez no quieren estar en casa encerradas, y prefieren salir a pasear y mantener una vida social activa. Esto es perfectamente respetable, pero debéis saber que es muy difícil que de esa manera se pueda mantener una lactancia duradera. Si al nacer el bebé, abusáis del sacaleches (sin darle tomas al bebé directamente del pecho, me refiero), como el sacaleches no vacía igual que el bebé, vuestro pecho no producirá toda la leche que vuestro hijo necesita, y podéis correr el riesgo de caer en los "refuerzos" de biberón, ya que se quedará con hambre, desembocando en la mayoría de los casos en el fracaso de la lactancia materna.
He conocido madres, que han conseguido dar leche materna a sus bebés, exclusivamente con sacaleches, durante algunos meses (y desde aquí las saludo con admiración, porque se merecen un gran elogio por ello), pero esto no es lo habitual, y aún así casi ninguna consigue después una lactancia duradera.

Es decir, el bebé (sobretodo el primer mes), debe mamar de su madre, y a demanda, y si os sacáis la leche entre tomas, fenomenal, ¡¡pero para usarla más adelante!!. Existen muchos trucos para dar de mamar en lugares públicos sin pudor (por ejemplo usando una toquilla sobre el hombro, y dando al bebé el pecho debajo de ésta), y por fortuna, muchos sitios disponen ya de salas de lactancia donde podéis ir a un apartado privado y dar de mamar.

No dudéis en preguntar, estéis donde estéis por la sala de lactancia. Y si no disponen de ella, solicitadla por escrito. El bebé tiene derecho a mamar de su madre, de forma exclusiva, hasta los 6 meses de edad. Así que luchemos por sus derechos.

jueves, 22 de octubre de 2009

El chupete y la teta

Una de vosotras, me ha consultado recientemente acerca del chupete, y creo que va a ser de utilidad para todas explicar cómo funciona la succión y las diferencias entre: El Chupete y La Teta.

En muchas guías de puericultura se desaconseja el uso del chupete durante las primeras semanas, ya que puede interferir con la lactancia. Sobretodo durante los primeros 15 días de vida del bebé.

Esto es cierto, al menos en parte, y tiene su explicación.

El bebé no succiona igual la teta y el chupete.
En el pecho el bebé coloca la lengua de forma que adopta una posición como un embudo, masajeando la zona alrededor de la areola, y vaciando así los canalículos de forma efectiva. No comprime el pezón con las encias ni tira del pezón para succionar. Puede realizar movimientos de tironeo del pezón para estimular la eyección de la leche, pero una vez pasada ésta, mama, como os digo, con la boca y lengua en forma de embudo.
Con el chupete en la boca, el bebé succiona de otra manera, aprisionando el chupete con las encías, y sin adoptar la misma posición entre la lengua y el paladar.

Muchas mamás que usan el chupete desde el principio con sus bebés, notan que después de succionar un rato del chupete, al mamar del pecho, les provoca dolor en el pezón, como si lo mordieran o aplastaran. Y esto puede llevar a grietas en el pecho, o al abandono de la lactancia materna, ya que la madre está incómoda durante la tetada. Por no hablar, de que la lactancia con postura incorrecta desemboca en un exceso de aire deglutido, mayor frecuencia de cólicos, e intranquilidad del recién nacido... y de la madre.

Otro problema añadido, es que el bebé que tiene el chupete todo el tiempo en la boca, puede perder el interés por la succión en el pecho, ya que tiene satisfechas las necesidades de succión, pero con una succión no nutritiva.

Sin embargo el chupete tiene como ventaja, frente a la succión del pulgar, que más adelante, cuando haya que retirarlo, se podrá hacer de forma más sencilla.
Si se prolonga la succión del chupete o del pulgar más allá de los dos años de edad, pueden aparecer deformidades dentarias. De forma que habrá que retirarlo antes o después, y es más fácil retirar un trozo de látex, que un dedo propio, obviamente.

De esta manera, yo os aconsejo que durante los primeros 15 días del bebé os olvidéis del mundo, y ofrezcáis vuestro pecho al bebé cada vez que llore, sea la hora que sea, y sin hacer caso de recomendaciones externas que hagan referencia a horarios supuestos o a duraciones determinadas.
Cuando la lactancia ya esté establecida, podéis usar el chupete de forma ocasional para calmar al bebé, pero intentad no usarlo cada vez que llore. También es bueno que el bebé se calme gracias a caricias, palabras suaves, el pecho de la madre, o el regazo del papá o de todo aquel que le de amor.

En resumen, chupete si, pero con precauciones. Y si el bebé no lo quiere, no lo forzéis, aprenderá a calmarse de otras maneras.
Pero en ningún caso tengáis miedo a dar de mamar a demanda al bebé las primeras semanas, "no vaya a ser que use la teta como un chupete". El chupete y la teta pueden convivir perfectamente, pero todos preferimos un abrazo y un beso, antes que una golosina.
Aunque el bebé se calme con el chupete de forma efectiva, no os olvidéis de abrazarlo y besarlo todo lo que podáis. No os arrepentiréis.

Besitos a las mamás de Camarma. Gracias a todas por vuestras aportaciones, a veces sin ni siquiera saberlo, a este proyecto.

lunes, 19 de octubre de 2009

Por qué tenemos dos pechos

En el último comentario que me ha hecho una mamá ayer, me expone algunas dudas que me parecen básicas e importantes para todas, así que vamos a hablar de cosas importantes.

Durante los 3 primeros meses de vida del bebé, éste corre el riesgo de hacer hipoglucemias entre las tomas, y por eso os decimos que no debéis dejarle sin comer más de 3 ó 4 horas, o como otros dicen, que haga 8 tomas al día.
Esto es aún más importante las primeras semanas de vida del bebé.
Pero que no le dejéis sin comer, no significa necesariamente que le despertéis.
Debes ofrecer el pecho a tu bebé a demanda todo el tiempo, y sea de día o de noche, si tiene menos de 3 meses, y no te pide el pecho en 4 horas porque está dormido, debes ponerle al pecho, pero no hace falta despertarle en las tomas nocturnas.
Sólo en el caso de que no coja el pecho, intentaremos espabilarle un poco para que lo agarre. Pasados los 3 primeros meses, si el bebé duerme 5 horas seguidas... ¡mejor para tí! ¡Aprovecha y descansa tú también!

En cuanto al hipo, éste es un reflejo, que no molesta en absoluto al bebé, ni le produce ningún perjuicio, por lo que no debes hacer nada.
Si te agobias al verle con hipo, y al pecho se le quita, no me parece mal. Tú puedes ponerte el niño al pecho todo lo que quieras y/o él necesite, aunque haya mamado hace unos minutos.

¿Cómo hacer para que se agarre correctamente?
Os habréis dado cuenta, que os apañáis mejor siempre con un pecho que con el otro, y esto nos pasa a todas. Muchas veces no sujetamos igual al bebé con las dos manos, y en definitiva, le colocamos de forma distinta en un pecho que en el otro.
Para conseguir el mejor agarre, y evitar dolores y grietas, debéis hacer algo muy fácil, conseguir que le entre todo el pecho que le quepa en la boca. Como si se comiera un sandwich, hasta donde llegue.
Una vez sentadas o tumbadas de manera que estéis cómodos los dos, colocad una mano sujetando su cabeza, y con la otra sujetad el pecho (siempre desde abajo y desde la raíz del mismo) para darle con el pezón alrededor de la boca.
Veréis que el bebé abrirá mucho la boca, como si bostezara, pues justo en ese momento, suavemente pero con firmeza, metéis en su boca todo el pecho que le quepa. Esto significa, que si la areola es pequeña entrará más que la areola, pero si es muy grande, no entrará esta entera.
De esta forma el agarre no será doloroso, aunque siempre es molesta la primera eyección de leche, luego la tetada debe ser indolora, e incluso placentera.

Y nos acercamos a uno de los temas más importantes de hoy, ¿por qué tenemos dos pechos?.
Pues obviamente, para poder amamantar a dos hijos.
Esto, que parece una perogrullada, no lo es tanto, ya que muchas mamás se empeñan en que sus bebés se coman los dos pechos para que se sacien más.
Pero el pecho no funciona así. Pensad en las mamás que tienen gemelos, cada uno de los hermanos toma sólo un pecho en cada tetada.
Además, muchos bebés sólo toman de un pecho cada vez, y reflejan un crecimiento y desarrollo adecuados (no todos los bebés comen las mismas cantidades, ni todos los pechos son iguales).
Durante la tetada la leche que sale del pecho va cambiando de composición.
Al inicio de la tetada, la primera eyección, es prácticamente agua con azúcar.
Después el contenido de la leche se va haciendo más proteico, y cuando el bebé está finalizando la tetada, es cuando mama más activamente y con más esfuerzo, para sacar la leche que queda al fondo de los conductos, que es la más grasa y saciante.
Por esto, un bebé que vacía bien un pecho, se quedará más saciado, que si toma el inicio de los dos pechos.
Y en cuanto al tiempo, por favor, ¡¡OLVIDAOS DEL RELOJ!!. Es muy variable lo que un bebé de pocos días puede tardar en comer. Y que esté más o menos tiempo en el pecho, no refleja que haya comido más o menos cantidad. Esto depende de muchos factores, y no debéis agobiaros con este tema.
Es decir, dejad que el bebé acabe la tetada de un pecho, hasta que se suelte por si mismo. Si ya no quiere el otro pecho, no pasa nada, en la siguiente tetada ofrecedle el que no se comió la última vez.

Y recordad algo muy importante, el mejor marcador de que el bebé está comiendo bien, no es el peso que gane, sino los pañales llenos de orina.
Pensad una cosa, ¿de dónde saca el bebé la orina, si sólo le dais pecho? Pues de vuestra leche. Cuanto más orine, es porque más líquido ha ingerido.

Ánimo a todas, y preguntad todo lo que queráis saber. Así aprendemos todas, unas de otras.

sábado, 3 de octubre de 2009

"Tuve un accidente, y la leche se me cortó"

Muchas de vosotras me habéis comentado en la consulta frases como ésta: "...tengo una amiga que, después de un atraco, no volvió a tener leche...", o "...me han dicho que si te dan un susto, te puedes quedar sin leche...", o la que da título a este capítulo "...tuve un accidente, y la leche se me cortó...".

Pues bien, todas estas afirmaciones encierran algo de verdad, y su explicación se debe a un fenómeno hormonal y fisiológico del cuerpo de la mujer.

Durante la lactancia, al succionar el bebé del pecho de la madre, se produce un estímulo que hace que se secreten ciertas sustancias en el "cerebro" de la mujer, y éstas a su vez, provocan la eyección y producción de la leche. Es por este fenómeno, que al poner el bebé al pecho, tardamos unos segundos en notar esa eyección fuerte con salida rápida de leche, al inicio de la tetada.

Además, el hecho de estar cerca de nuestro pequeño, de su olor, al observarle, con toda la ternura que nuestro bebé es capaz de evocar en nosotras, se potencia mil veces esa producción hormonal.

Pero, ¿qué sucede en épocas de estrés, de extremo cansancio, o ante situaciones especiales de mucha tensión?. Que otras sustancias "cerebrales" relacionadas con el estrés, inhiben a las mencionadas anteriormente, y no se produce la eyección de leche con tanta facilidad.

Y cuando esa mamá (que está asustada, nerviosa, triste, o bajo mucha presión), se pone a su bebé al pecho, y nota que el bebé se irrita y llora, e incluso rechaza el pezón, porque no se produce la eyección que él espera, se pone aún más tensa, y más nerviosa, dando paso a un círculo vicioso, del que es muy difícil salir.
Muchas mamás en ese momento, piensan que se han quedado sin leche, y temiendo que su bebé pueda pasar hambre, deciden empezar a darle el biberón con leche adaptada. Esto lo que provoca, como vimos en otros capítulos, es que el pecho no sepa cuánta leche está tomando el bebé, y produzca menos leche, necesitando entonces más leche adaptada para saciar al bebé, y desembocando en muchos casos, en el abandono final de la lactancia materna.

Os preguntaréis entonces: ¿es esto inevitable?, ¿si estoy muy cansada o estresada, no podré dar de mamar a mi bebé?; Por supuesto que no es inevitable, podemos darle de mamar.
La mayor parte de las veces, el problema es fácilmente solucionable.

Lo que suelo recomendar a las mamás, y lo que les funciona mejor, es entender que el momento de dar el pecho a sus pequeños, es sagrado, sobretodo en estos supuestos de los que estamos hablando. Debemos acomodarnos junto al bebé, en un lugar agradable y tranquilo, lo más desnudos que podamos, "piel con piel" si es posible, y al ponernos a nuestro hijo al pecho, le acariciaremos la cabecita, las manitas, los pies.. y pensaremos sólo en él.
Intentad recordar momentos de ternura intensa que hayan sucedido con anterioridad: el momento después del parto, el primer contacto visual, su primera sonrisa..., o simplemente concentraos en él, y sin apenas daros cuenta, la leche estará saliendo a raudales de vuestros pechos.

Esta técnica, es también aplicable para las mamás que tienen que utilizar un sacaleches, por diversos motivos, y les cuesta esa primera eyección. Tenéis que relajaros, e intentar visualizar a vuestro bebé, recordar su olor... y si os cuesta, poned una foto delante vuestro, veréis el efecto que produce.

En algunos casos no es suficiente con este método, ya que existe la posibilidad de que os encontréis ante una patología que dificulte la lactancia, y que sea subsidiaria de un tratamiento farmacológico, pero no olvidéis nunca que muchos fármacos son compatibles con la lactancia, y que deberéis consultar con vuestro médico, si os encontráis ante esta situación, para conseguir un tratamiento adecuado que no interfiera con la seguridad para dar de mamar a vuestro hijo.
En la web, www.e-lactancia.org, podéis consultar según el fármaco que os prescriban, y saber si es seguro tomarlo en la lactancia.

Recordad: miradle, tocadle, pensad en el bebé, y sólo en el bebé. ¿Acaso hay algo en este mundo, que no pueda conseguir una caricia?.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Los comienzos nunca son fáciles

"Nos ponen a nuestro bebé en el regazo, y sientes una oleada de ternura que te inunda de pies a cabeza. Esa cosita pequeña empieza a buscar de forma instintiva, y al encontrarse con un pezón comienza a succionar. Ahí empieza todo."

Cuando una mujer da a luz, suele tener claro que es importante poner al bebé al pecho cuanto antes, y suele tener claro que tardará unos días en sentir los pechos llenos de leche.
Sin embargo me encuentro con mujeres llenas de dudas, en cuanto a todos los demás aspectos de los primeros días.
Suelen preguntarme por ejemplo, "¿cada cuánto me tengo que poner el bebé al pecho?", o "¿cuánto tiempo tengo que dejarle mamar?", o "¿cómo sé que está comiendo bien?".

Pues bien, estas preguntas tienen fácil respuesta: ponte el bebé al pecho, siempre que lo pida, y todo el tiempo que el bebé necesite. Esta es la Regla de Oro de la Lactancia Materna. Y no hay otra.
Debo citar con cariño aquí, al Dr. Luis Ruiz, pediatra de prestigio al que conocí en el Valle de Arán, el cual nos comentaba durante unas charlas sobre lactancia materna: "El pecho de la mujer, es la mejor cuenta bancaria que existe, porque cuanto más sacas, más hay, y además nunca se acaba".
Y no hay en mi opinión nada más cierto.

Aunque no sería justo seguir con este blog, sin deciros que la persona a la que le debo todo con respecto a mi excelente experiencia personal, y con respecto a mi inquietud profesional en relación con la lactancia, es mi primera matrona, Sara, mujer sabia, que me enseñó todo lo que necesitaba saber en los primeros momentos, y me apoyó día tras día al dar a luz a mi primera hija. Gracias Sara.

Pensad una cosa, el pecho de la mamá y el bebé están conectados, de manera que el pecho producirá la cantidad de leche que el bebé necesite, pero para eso debemos dejarle mamar a su aire. Debemos dejar que el bebé se sacie al pecho, se suelte por si mismo, sin horarios y sin prisas.

Y no debéis preocuparos en exceso por el peso del bebé, actualmente se acepta que el mejor marcador de una lactancia correcta, no es tanto el peso que gane el bebé, sino la cantidad de orina y heces que produzca vuestro hijo. Si el bebé moja los pañales de forma abundante, y realiza deposiciones con normalidad, es que está comiendo bien.

Hablaremos otro día de la postura, de cómo sube la dosis de pecho el bebé, hablaremos de muchas cosas... Pero para todas aquellas que os encontrais en los primeros días, OLVIDAOS del reloj. OLVIDAOS de la casa y las visitas, poned a vuestro bebé al pecho cada vez que lo pida, y disfrutad de esos momentos.

Los comienzos nunca son fáciles, nadie nos ha enseñado en la escuela cómo dar de mamar, pero podemos aprender, de nuestras madres si ellas dieron el pecho, de nuestras hermanas o amigas, de nuestras matronas... En resumen, aprendamos unas de otras, como se hacía hace años. Y no tengáis miedo de preguntar. A veces una duda que nos parece muy grave, se resuelve con una respuesta muy sencilla. Y así podemos seguir adelante con esta maravillosa aventura.